No hay nada mas lindo que un atardecer nublado,
pero no hay nada mas desquiciado que estar prisionero,
viviendo en una cárcel mental que me reprime cada día,
buscando algo, pero solo encontrando mi pecho inflado,
solo busco respuestas, pero encuentro lo primero,
las preguntas,aquellas que me como mirando el techo yo diría,
creo que me siento atado ah algún desastre,pero a un camino pensado,
envuelto en alambres de púas para solo un movimiento estúpido sea dañado como un perro,
sin opciones solo con una luz que me encandila y me dice que alguna vendría.
A solo momentos de realizar un simple movimiento pasa aquel perro verde, sin mucho que hacer guardo y solo corro,corro y corro;escapando, no de un auto sino de mi mismo.